| Este fin de semana se ha dado por terminada la temporada de esquí en la última de las estaciones de la península que aún disponía de nieve suficiente en sus pistas. Sierra Nevada echaba el cierre siendo la única estación que quizá pueda asegurar que esta ha sido una buena temporada de esquí, ya que aún acumula más de 3 metros de nieve en algunas zonas.
El general ha sido una mala temporada de esquí, al menos muy irregular, siendo el ultimo tramo uno de los peores que se recuerdan. En Formigal, por ejemplo, el mes de enero -un mes clave-, ha contado tan sólo con 4 días de nevadas, siendo 46 el total de precipitaciones de nieve durante la temporada.
El mal tiempo y la crisis han perjudicado los resultados de la temporada de esquí. En Aramón hablan de una campaña muy larga, con 150 días, pero muy atípica en la que ha primado más la meteorología que la crisis a la hora de decidir a los esquiadores a practicar este deporte. Además, las lluvias de Semana Santa y las altas temperaturas obligaron a adelantar el cierre de algunas instalaciones.
En los centros invernales del pirineo catalán, en general, tampoco ha sido una campaña para tirar cohetes, ha sido más larga pero con poca nieve en el último tramo. Se han vendido menos forfaits en Port del Comte, Boí Taüll, La Molina y Vallter, mientras que Gran Pallars, Port-Ainé, Espot Esquí y Baqueira Beret, ha recuperado afluencia. Esta última, además, ha gozado de una de las temporadas mas largas de su historia, con 149 días.
En la Cordillera Cantábrica la situación también ha sido complicada. Una de las más perjudicadas ha sido Altocampo, con tan sólo 66 días de servicio, la segunda peor campaña en la última década. En el resto de estaciones, la temporada ha sido muy irregular, pero no las ha castigado tanto como a la estación cántabra. En Valgrande y Fuentes de Invierno, por poner dos ejemplos, abrieron 115 días y 82, respectivamente.
A la espera del balance que se haga desde ATUDEM, creo que podemos decir que ha sido una campaña irregular… tirando a mala.
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