| Grandvalira y Vallnord han puesto esta temporada especial énfasis en combatir el acceso fraudulento a pistas. Las estrategias ideadas por los dos dominios andorranos pasan por detectar y acabar con el abuso del documento y su reventa sancionando al infractor.
Ante el avance de los sistemas para evitar las copias falsas de los forfaits los 'jetas' optan por otras alternativas. La reventa y el uso inadecuado del pase -como por ejemplo que un adulto vaya con un forfait infantil-, son castigados por la ley del esquí en Andorra, y los mismos responsables de los dominios están capacitados para ejecutar el castigo.
Desde Vallnord se destaca la instalación del Skidata, que permite conocer el tipo de forfait que lleva cada cliente. Por su parte, Grandvalira utiliza el personal de atención al cliente como elemento disuasorio para cualquier práctica del uso fraudulento del forfait, como la reventa.
Retirada de forfait y multa
El uso fraudulento supone, tal como queda reflejado en la ley del esquí de Andorra, la retirada del forfait y una penalización que es el doble del importe del forfait. Al igual que en caso de que haya esquiadores que ponen en peligro la seguridad de las instalaciones o la integridad de los otros usuarios, la estación puede negarle el acceso a las pistas y proceder a la retirada inmediata del forfait, si hay un uso fraudulento de este, también se puede prohibir la utilización de las instalaciones y el paso por las pistas.
Esta son maneras respetables de defender un negocio, pero ¿qué pasa con aquel esquiador que ha pagado por un pase de día completo, y tiene que marcharse o dejar de esquiar a las 12 de la mañana por una lesión o lo que sea?, ¿no puede revender su pase como uno medio día a otro esquiador que llega a esas horas, y ahorrarse un dinero para la próxima vez?, ¿los dominios se comprometen a descontar esas horas no disfrutadas en un próximo pase o en otro tipo de descuentos?
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