| Parece que el inicio oficial de la temporada de esquí está siendo algo convulso, y no nos referimos sólo a la huelga de controladores aéreos, que para algunos seguro que ha complicado mucho la escapada a algún resort invernal fuera de nuestras fronteras, sino por el loco tiempo que tenemos y el percance que ha sucedido en una de las estaciones.
Si el sábado lucía el sol y podíamos disfrutar de una jornada de esquí excelente, al menos en los Pirineos y la Cordillera Cantábrica, ya que en Sierra Nevada el viento hacía de las suyas, el domingo cambiaba por completo el panorama. En general, el fuerte viento y la subida de temperaturas -con lluvia en las estaciones con cotas más bajas-, enemigos por antonomasia de los amantes de la nieve, hacían su aparición en la Península, un tiempo que se repitió hoy, y que se espera siga hasta el miércoles.
Además de esto, la estación de esquí asturiana de Fuentes de Invierno registró el sábado una avería en uno de sus telesillas, dejando atrapadas a 70 personas y cerrando la estación por completo. Afortunadamente, no hubo heridos durante el espectacular rescate, realizado en helicóptero a aquellas personas de más difícil acceso, y el domingo pudieron reabrir.
A este respecto, las estaciones de esquí tienen un estricto protocolo de seguridad, pero los fallos mecánicos y las imprudencias causan anualmente numerosos accidentes. En Sierra Nevada, 23 personas resultaron heridas el año pasado después de caer desde 8 metros tras la rotura de uno de los telesillas, y en Vallter, una madre y un hijo se resbalaron del remonte quedando suspendidos a cinco metros de altura. La madre cayó sobre un coche y el niño resultó ileso gracias a que varios esquiadores amortiguaron la caída del chaval…
Habrá que esperar a que concluya este Puente de la Inmaculada y ver como lo valoran las estaciones, aunque parece que no entrará en la historia como el mejor de los últimos años. ¿Cómo lo veis?
|