| Esta es la premisa que ya ha asumido Aramón, tras el estudio publicado por la DGA sobre la nieve y que concluye que a partir del año 2040 las cotas bajas tendrán problemas para recibir cantidades de nieve suficientes para esquiar en condiciones hasta final de temporada. De hecho, la ampliación de la estación de Cerler se está planificando teniendo en cuenta esta circunstancia, y únicamente el área de debutantes y el frente de nieve de Aneto estarán por debajo de esta cota.
El estudio encargado por la DGA también pone de manifiesto cómo afectará el cambio climático a las estaciones aragonesas a lo largo de este siglo, en función de la evolución prevista de las temperaturas, precipitaciones y la distribución de los dominios esquiables. Así, concluye que las estaciones aragonesas son "totalmente viables" hasta el año 2040, aunque pueden tener problemas en sus zonas bajas a partir del mes de marzo, en especial en las estaciones de Candanchú y Javalambre. Cerler y Astún, por su parte, pese a presentar alguna dificultad, mantendrían una situación favorable.
Y a finales de siglo... mucho peor
Según apuntan las previsiones del estudio será a finales de siglo, con un aumento muy significativo de las temperaturas, cuando la situación en los centros invernales aragoneses se vuelva difícil. La viabilidad de todas las estaciones, a excepción de Cerler, se verían "en serias dificultades" durante el mes de marzo.
Valdelinares, Astún, Formigal y, en menor medida, Panticosa, seguirían pudiendo desarrollar su actividad durante buena parte de la temporada. Por el contrario, el desarrollo de la actividad se vería más afectado en Candanchú. La unión de Astún y Formigal mediante pistas también presentaría problemas a partir de 2070, al tener una cota mínima de 1.650 metros con orientación sur.

Como veis el panorama futuro no es muy alentador, así que habrá que concienciarse y ver, entre todos, cómo podemos poner nuestro granito de arena –en nuestro caso un copo de nieve- para evitar o retrasar, en la medida de lo posible, ese futuro tan poco deseable para el esquí en los Pirineos.
(Foto: Formigal en la temporada 2006-07, que resultó desastrosa por la escasez de nieve)
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