Hace un par de días leíamos en El Periodic d'Andorra y en Bon dia que el Gobierno de Andorra destinará más de 1,2 millones de euros para financiar su programa de esquí escolar, que enseña a esquiar de forma gratuita a los alumnos de las escuelas del principado.
Este programa, que alcanza su noveno año en activo aunque llevan desde 1968 elaborando acciones de fomento del esquí escola, es único en toda Europa y también es obligatorio para los alumnos de primero de enseñanza, ya que cuenta como parte de la asignatura de Educación Física, y es opcional para los alumnos de segundo de enseñanza, más de 7.000 alumnos en total que participan mayoritariamente.
El programa prevé sesiones de esquí alpino y esquí nórdico, así como otras modalidades como el snowboard o el esquí de montaña. El programa también permite que los escolares opten a tener forfaits de temporada más económicos, que subvenciona el ministerio, y este año tendrán un coste de 90 euros. En el caso de los universitarios será de 159 euros.
Estas inversiones son una medida imprescindible en un país en el que el esquí fue declarado por el Consejo General (Parlamento andorrano) deporte de interés nacional en 1965 y que vive, casi exclusivamente, por y para el esquí.