
A pesar del repunte que se ha producido en las últimas semanas las estaciones aragonesas han perdido entre el 15% y el 45% de sus esquiadores, convirtiendo esta temporada en una de peores de los últimos años. Ni la masiva afluencia de esquiadores durante la Semana Santa ha conseguido mejorar la situación, ni lograrán paliar las pérdidas de este año.
Las cinco estaciones invernales que gestiona Aramón (Panticosa, Formigal, Cerler, Javalambre y Valdelinares) finalizarán la temporada con 800.000 esquiadores, 125.000 menos que en el anterior ejercicio. Aunque el dato positivo lo aportan Cerler y Teruel que han aumentado el número de usuarios respecto al año pasado. Formigal y Panticosa se llevan la peor parte con un descenso del 40% de esquiadores respecto a la temporada anterior. La últimas nevadas atrajeron a las instalaciones de Aramón a más de 60.000 visitantes.
En Astún, las pérdidas de esquiadores han rondado el 30% y el 40% respecto al 2006, aunque curiosamente la Semana Santa ha sido de las mejores. En Candanchú la situación ha sido similar, esta temporada ha perdido el 45% de usuarios, aunque la Semana Santa ha sido mejor que la del año pasado, aún así no consiguen recuperar la temporada.
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